Extractos del Sermón del Domingo de Resurrección -12 de Abril de 2020-
Esta Semana Santa ha sido bien diferente a la de los años anteriores. Muchas personas aprovechaban la Semana Santa para buscar un momento de paz y de relax para sus vidas. Se desconectaban de lo que cotidianamente hacían y se iban de viaje o se dedicaban a disfrutar tiempo con sus amigos o a compartir con la familia, a comer dulce, a preparar pescados, a visitar las iglesias evangélicas, o los templos de las iglesia católicas, hacían procesiones o ayunos, o retiros espirituales, en fin, algo con los conectara con Dios y con su familia. Por otro lado, algunos simplemente no hacían nada.
El Dios soberano cambió todo eso. No estoy diciendo que Él sea el culpable de las malas decisiones tomadas por los hombres que impulsaron la propagación del virus COVID 19 o del mal manejo que se ha hecho de la enfermedad relacionada. Los responsables tendrán lo merecido por su pecado. Lo que estoy recordando es que Palabra de Dios nos enseña que nada pasa sin que sea su voluntad soberana. Él es el Rey y Regente de toda la creación y ni un cabello se cae de nuestras cabezas sin que sea su voluntad. Dios tiene propósito en lo que hace y nos ha expuesto a situaciones que esta generación no había vivido… para que tengamos la oportunidad de revisar, reflexionar y cambiar en varios puntos importantes y que, tal vez por falta de tiempo, no habíamos hecho. Las lecciones son para todos:
- La exposición a un virus que no conoce fronteras, no conoce estratos, no conoce géneros, no conoce religión, no conoce lo que creemos, ni lo que tenemos. TODOS ESTAMOS IGUAL DE VULNERABLES A UN SIMPLE VIRUS. Amigos, todos somos igual de débiles ante estas situaciones que no podemos controlar y que se escapan de nuestras manos. Dios con un simple virus nos ha recordado que debemos ser humildes y no arrogantes, ante esta situación nadie puede decir que vale más que los demás. El virus no ha respetado ni empresarios, ni primeros ministros, ni pobres, ni ricos. Un simple virus nos ha llevado a encerrarnos en nuestras casas.
- Dios ha llevado a que las personas en general entiendan que todas las discusiones, diferencias, peleas por poder, dinero, ideología pasan a un segundo plano. En general, gran parte de esas disputas se hacían por vanidad o vanagloria, o por orgullo. Todas esas discusiones son superfluas ante la inminencia de un peligro real o de la muerte. Dios es el único que tiene la verdad, cualquier invento adicional NO sirve para nada.
- Las palabras que la gente busca son palabras de consuelo y de fortaleza para sostenerse en estos momentos y eso sólo proviene de la fuente de toda fortaleza, la cual es DIOS
- Muchas personas han reconocido a través de las redes que tienen la esperanza de que el poder de Dios puede frenar y ayudar en esta situación. EL INSTINTO DE SUPERVIVENCIA LOS HA LLEVADO A RECONOCER AL ÚNICO QUE TIENE EL PODER DE HACER ALGO: DIOS. Algunos creen que esto es volver a lo irracional, pero yo les diría que volver a Dios es lo más lógico que puede hacer cualquiera que está en necesidad, no hacerlo sería ir contra natura y sería verdaderamente irracional, ya que Él es el Todopoderoso. Por más que satures tu mente de ideas contra Dios, tu ser interno siempre volverá a Él cuando estés en verdadero peligro.
- Todos los que se creían importantes y con poder: las estrellas del fútbol, la televisión, el cine, los influencers. La gran mayoría de los ídolos actuales, que millones y millones de personas siguen por las redes y que han estado promoviendo la vanidad HAN QUEDADO EN SEGUNDO Y TERCER PLANO. LOS ÍDOLOS DE CERA SE HAN DERRETIDO ANTE UNA AMENAZA REAL.
- Dios ha puesto en evidencia miembros de la sociedad que realmente pueden ayudarnos en este tipo de situaciones y que han sido subvalorados: Los médicos, las enfermeras, los del aseo, lo campesinos que mantienen la producción de alimentos, los que transportan los alimentos, los maestros que siguen dando clases virtuales a sus estudiantes y se las ingenian para motivarles a pesar de las circunstancias, en fin. Los nuevos héroes de la sociedad no son meros personajes de una ficción, son personas reales que están luchando para que sigamos adelante en medio de las circunstancias. Hay que replantear lo que se les paga por sus servicios. Son los que ayudan a construir sociedad y no los habladores que sólo saben quejarse de los demás pero que no hacen nada concreto para ayudar a sus semejantes. La hipocresía de los habladores se ha puesto en evidencia.
- Dios le ha dado respiro al planeta, cuántos proyectos se han realizado para “recuperar ecosistemas” y se han gastado millones y millones en ese tipo de estrategias, cuando Dios había enseñado hace muchos siglos que la mejor estrategia siempre ha sido dejar reposar la tierra. Tal como se lo enseñó a Israel en el Antiguo Testamento. Eso es lo que ha pasado y por las redes circulan vídeos y fotos de muchos ecosistemas volviendo a mostrar colores que hace años no mostraban, el retorno de algunas especies, la disipación del smog que no dejaba ver ciudades, ni montañas cercanas ha permitido que estas se puedan ver nuevamente. Creo que Dios nos está dando la oportunidad de replantear algunas estrategias para que haya un desarrollo sostenible más afín a la realidad.
- Dios nos ha dado la hermosa oportunidad de replantear quienes son las personas más importantes en nuestra vida y nos ha llevado a compartir con nuestras familias, a revisar las relaciones que tenemos con ellos, a enfocar nuestras fuerzas y energías hacia ellos y no sólo verlos como un accesorio a nosotros, como algo que debemos tener pero a lo cual no le estamos prestando atención, no le estamos poniendo el mismo empeño que le ponemos al trabajo. Tener una buena familia es un trabajo también, de hecho es un ministerio.
- Dios nos da lo oportunidad de examinar nuestra vida y que la podamos reorientar para que de verdad vivamos y disfrutemos lo que tenemos y no que estemos siempre a la expectativa de tener lo que no tenemos, perdiendo los momentos que Dios nos da con lo que tenemos al lado, tenemos una familia, tenemos esposa o esposo, tenemos hijos, en fin, tenemos a todos los que nos rodean. Si quieren vivir el momento, vívanlo con su familia. Es el mensaje de Dios en esta cuarentena. No pienses sólo en cómo te deben tratar en estos días, piensa en cómo puedes tu tratar a los que dices amar. Se coherente con lo que dices, has el esfuerzo y ámalos con acciones concretas y reales, no sólo de palabras.
- Creo que muchos se han dado cuenta que ser egoístas, pensar sólo en sí mismos y no aplicar el principio de Jesucristo de amar al prójimo no es apropiado ni conveniente y menos cuando estamos en situaciones difíciles, al final podrías quedarte sin amigos y sin familia.
- También creo que muchos se han dado cuenta o se han hecho más conscientes de que no pueden dominar su pecado: los impulsos, los deseos, los pensamientos, que los llevan a obrar mal son irresistibles, sin Dios no pueden hacer nada, sólo empeorar. A ellos les digo que sólo Dios por medio de Jesucristo te da la oportunidad de liberarte de esa esclavitud.
- Esta ha sido una oportunidad para conocer la bondad de Dios, todo aquel que ha buscado de la ayuda de Dios ha podido experimentar su auxilio. No siempre es como esperamos, incluso en medio del dolor por la enfermedad o por la muerte de un ser querido, has podido experimentar su consuelo si lo has buscado con todo tu corazón.
Sigamos confiando en Dios y estemos atentos a todo lo que Dios quiera enseñarnos para nuestro bienestar espiritual y físico, a través de su providencia divina.
Un punto adicional, el poder de Dios no tiene límites y su poder incluye la preservación del universo existente. El mundo no se va a destruir porque todos lo digamos o porque la tendencia de unos datos lleven a pensar de esa manera. Jesucristo mismo advirtió acerca de la cantidad de inventos que se iban a hacer sobre este punto. No crean cuentos. Sólo Dios sabe cuándo será el final de todo. Miren, por ejemplo, nadie contaba con esta situación que ha afectado a todos los países, en todos los sentidos, pero que ha permitido que la biosfera tenga un respiro. Esto no estaba calculado en las cuentas fatalistas.
Al final, debemos aplicar los principios que Dios enseña en su Palabra para estar realmente preparados ante cualquier situación prevista o imprevista que se presente en la vida.
F.Y. Bernal
