Existen personas que no tienen fe verdadera en Dios, es decir, no tienen confianza en Dios. En algunos casos esta ausencia de fe es notoria, evidente y los demás podemos darnos cuenta de ello. Sin embargo, existen casos donde la ausencia de fe no es tan evidente, e incluso, daría la impresión que esas personas tienen mucha fe, de estos casos vamos a hablar hoy. Para ir diferenciando vamos a mostrar dos ejemplos donde es evidente la falta de confianza en Dios:
- En el Salmo 14:1 se lee: Dice el necio en su corazón: No hay Dios. El necio piensa que no hay Dios para acallar su conciencia y tomar decisiones necias, decisiones y acciones que no tienen en cuenta a Dios ni a sus consejos, no es que quiera pelear de frente contra Dios, es que quiere hacer lo que le da la gana. Entonces, el necio aunque conoce los buenos consejos de Dios, hace exactamente lo contrario, poniendo en evidencia su necedad y su falta de fe o confianza en Dios.
- También están los que se llaman a sí mismos «ateos», estas personas son mas beligerantes, mas agresivos en defender su creencia. Sin embargo, no creo que un ateo pueda decir que no cree en Dios, de hecho, entre más virulento es su ataque contra Dios y contra las personas que creen en Dios, más se pone en evidencia, su odio, su resentimiento hacia Él. En realidad, no es que no crean en Dios, es que están molestos con Él por alguna razón que desconocemos de su vida. Una verdadera falta de creencia en la existencia de Dios se reflejaría más en una actitud de indiferencia que en agresividad.
El caso especial donde no es evidente la falta de confianza en Dios por parte de personas que podrían, inclusive, estar asistiendo a una iglesia, es expuesta de manera irónica por el Apóstol Santiago en su Epístola. Santiago 2:19 dice que los demonios creen en Dios y tiemblan, observe que los demonios creen en Dios, es decir, saben que Dios es real y eso los hace temblar, y es obvio que un demonio no tiene fe verdadera ni pertenece al reino de Dios. Si aplicamos este pasaje a nuestra realidad, y evaluamos la fe en Dios por las reacciones externas que manifieste alguien, no podríamos saber si estamos ante un demonio o no. No, mis queridos amigos, no se confundan. Lo que ayuda a identificar si alguien realmente cree en Dios, no es qué tanto habla de Dios o que tanta fe dice tener o qué tanto se contorsiona o se mueve o tiembla o qué tanto dinero da en las ofrendas, es más bien su confianza y su obediencia en Dios. La confianza en lo que Dios dice es lo que pone en evidencia la fe verdadera, y ésta fe produce muchos frutos, esas son las «obras» de las que habla Santiago en el contexto del Capitulo 2.
En contraste con la ausencia de fe, la confianza en Dios lleva a actuar de determinadas maneras, lleva a obedecer y escuchar el consejo de Dios, lo cual es evidente en las acciones tomadas. Miremos qué dice la Palabra de Dios acerca de la confianza en Él:
Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza, Y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira.
Salmos 40:4
Al mundo le encantan los altivos, los orgullosos, los soberbios, y son muchas veces puestos como líderes…porque siguen su propio consejo, pero la Biblia enseña que eso es lo opuesto a lo que hay que hacer. La persona que pone su confianza en Dios es bienaventurado, es tres veces bendito.
Sigamos ampliando: ¿Qué significa confiar en Jehová? ¿Qué significa confiar en Dios?
Como pueden darse cuenta confiar en Dios significa, algo más que creer en Dios. Dios nos pide, no sólo que creamos en Él, sino que confiemos en Él. Ya vimos que los demonios creen en Dios y tiemblan, pero sabemos que los demonios no hacen parte del reino de los cielos. Así que, es muy importante aclarar lo que significa confiar en Dios:
- Confiar en Dios significa que crees que lo que Dios dice en su Palabra es la verdad
- Confiar en Dios significa que crees que los consejos de Dios son los más sabios y los aplicas en tu vida. Hay muchísimos consejos en la Biblia, hay que buscar el que se necesite.
- Confiar en Dios significa que Él merece toda la atención y todo el respeto posible. Le das la importancia que merece y para hacerlo no hay que irse a un monasterio…
- Confiar en Dios significa que confías en su Todopoderosa voluntad para guiar tu vida para bien.
- Confiar en Dios significa que descansas en su reinado soberano sobre toda la tierra.
- Confiar en Dios significa que tu corazón encuentra reposo en su amor, misericordia, bondad, sabiduría, santidad y justicia.
- Confiar en Dios significa que, aunque veas que todo va empeorando y parecería que la corrupción y el mal van a ganar, no pierdes la esperanza porque sabes que Jesucristo ha vencido al mundo (Juan 16:33).
- Confiar en Dios, es posible por la fe en Jesucristo. Efesios 3:12-13 dice: ”conforme al propósito eterno que llevó a cabo en Cristo Jesús nuestro Señor, en quien tenemos libertad y acceso a Dios con confianza por medio de la fe en El”.
Es curioso que la palabra que se traduce como “confiad” en muchos pasajes del Nuevo Testamento tiene que ver con la libertad para expresarnos delante de Dios, cuando hay confianza se nota en que hablamos más con Él:
Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna.
Hebreos 4:16
Se nota la confianza en Dios, cuando hablamos de Él:
Al ver la confianza de Pedro y de Juan, y dándose cuenta de que eran hombres sin letras y sin preparación, se maravillaban, y reconocían que ellos habían estado con Jesús.
Hechos 4:13
Ante situaciones donde tienes que tomar decisiones, muestras tu confianza en Dios escogiendo sus consejos, y no dejándote guiar por opiniones propias que vayan en contravía de la Palabra de Dios:
Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él allanará tus sendas.
Proverbios 3:5-6
¿Tienes algún proyecto o una idea para realizar? ¿Quieres emprender algo? Ponlo en las manos de Dios…sólo si pones en manos de Dios todas tus ideas, con actitud de espera a la respuesta, Dios mismo se encargará de confirmar el camino a seguir… de lo contrario, no tendrás la convicción necesaria y terminarás fracasando:
Encomienda a Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados.
Proverbios 16:3
¿Tienes temores que controlan tu vida? Confía en el cuidado de Dios y en la sabiduría que Él te puede dar para que decides lo mejor y puedas perder el miedo. Recuerda, lo contrario del temor, es la confianza en Dios:
El día en que temo, yo en ti confío.
Salmo 56:3
Leamos especialmente este hermoso pasaje, donde se unen el increíble amor que Dios te da, la confianza y su guía:
Por la mañana hazme saber de tu gran amor, porque en ti he puesto mi confianza. Señálame el camino que debo seguir, porque a ti elevo mi alma.
Salmos 143:8
Dios no defrauda. En Jesucristo, tienes acceso al amor de Dios, y puedes buscarlo desde temprano para que experimentes su cuidado, su dirección. Recuerda que fue Dios quien decidió amarte desde la eternidad (Efesios 1:4-5). Dios no te deja en ascuas cuando le preguntas sinceramente, no te abandona aunque te alejes, no se olvida de ti, no deja de sustentarte, no deja de darte lo que realmente necesitas, pero más que nada, llena tu corazón de su propio amor y de sus propios deseos y voluntad…
Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.
1 Juan 5:14
Este pasaje relaciona la confianza y la oración. Alguna vez prediqué sobre la verdadera oración, que no es más que un “intercambio de deseos” cuando oramos bien Dios se encarga de cambiar nuestros deseos por los suyos y luego nos da convicción y persuasión divina para creerle y confiar en Él, esa es la manera en la que nos muestra cuál es su voluntad específica, porque en su Palabra están los principios básicos para conocer su voluntad.
Hermanos, tener el poder de ser escuchados por Dios es una gran bendición, tener el cuidado paternal de nuestro Dios es hermoso. Saber que el Todopoderoso está presente en nuestra vida es increíble.
Debemos confiar en Dios porque Él nos ha dado hermosas promesas:
El gran amor del Señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota. Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad! Por tanto, digo: «El Señor es todo lo que tengo. ¡En él esperaré!»
Lamentaciones 3:22-24 (NVI)
…pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». Por lo tanto, gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo. Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo; porque, cuando soy débil, entonces soy fuerte.
2 Corintios 12:9-10 (NVI)
-Para los hombres es imposible- aclaró Jesús, mirándolos fijamente –más para Dios todo es posible-
Mateo 19:26
Miren, la confianza en Dios se manifiesta en que, aunque ocurran situaciones difíciles, seguimos con Él hasta el final. Job lo vivió cuando perdió todo, él dijo: Jehová dio Jehová quitó, sea el nombre de Jehová bendito (Job 1:21). El rey David escribió los Salmos más hermosos en los momentos más difíciles de su vida. Los apóstoles pasaron por momentos difíciles y su confianza en Jesús se manifestó aunque Él mismo los confrontó, miremos la siguiente situación:
Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él. Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
Juan 6:66-69
Si confías en Dios experimentaras las extraordinarias bendiciones que Él tiene preparadas para ti.
Que Dios mismo, por medio de su Espíritu Santo, te de la confianza para que lo sigas sin ningún tipo de reservas…
F.Y. Bernal