La resurrección es el tema más difícil de creer para cualquier persona. No es sorpresa que una de las primeras “fake news” o “noticia falsa” tenga que ver con este punto. Si leemos Mateo 28:11-15 podemos ver cómo los Principales sacerdotes de la época inventaron una «fake news» para ocultar la resurrección de Cristo. Ese actuar no dista mucho de lo que se hace en la actualidad para fabricar noticias falsas que desprestigien los asuntos de Dios
“…Mientras ellas iban, he aquí unos de la guardia fueron a la ciudad, y dieron aviso a los principales sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido. Y reunidos con los ancianos, y habido consejo, dieron mucho dinero a los soldados, diciendo: Decid vosotros: Sus discípulos vinieron de noche, y lo hurtaron, estando nosotros dormidos. Y si esto lo oyere el gobernador, nosotros le persuadiremos, y os pondremos a salvo. Y ellos, tomando el dinero, hicieron como se les había instruido. Este dicho se ha divulgado entre los judíos hasta el día de hoy.”
Vencer la muerte es algo sobrenatural, extraordinario y, aunque la muerte es algo a lo que nunca nos acostumbraremos, siempre será increíble o dudoso que alguien venza la muerte…
A menos que ese alguien sea Dios y sea Hombre -Jesucristo- Dios hecho hombre vino a vencer la muerte para darnos vida y vida en abundancia.
Tan difícil es de creer que ni siquiera sus discípulos entendieron que Él iba a resucitar. Cuando el apóstol Juan entró al sepulcro fue que entendió, por primera vez, lo que Jesús había estado enseñando sobre su resurrección, usando como base las profecías del Antiguo Testamento.
Juan 20:8-9 dice:
“Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó. Porque aún no habían entendido la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos.”
Jesucristo, cuando murió su amigo Lázaro, había revelado:
“Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?”
Juan 11: 25-26
… ¿Crees esto?… mis amigos, esa pregunta retumba en la historia y llega hasta nosotros para confrontarnos
¿Crees que Jesucristo es la resurrección y la vida?
¿Crees que Cristo murió por tus pecados?
¿Crees que Cristo pagó por tus deudas delante del Padre celestial?
¿Ha aceptado a Cristo como tu Salvador y como tu Señor?
¿Ha descansado tu corazón y tu alma en el pago que hizo Cristo por todo lo malo que hiciste?
¿Has aceptado el perdón que se te ha otorgado por la obra de Cristo en la cruz?
Si esto ha sido así, es maravilloso, es hermoso, has encontrado la verdadera fuente de vida, la verdadera fuente de amor, la verdadera fuente de paz y bondad en la gracia y el amor de Dios que es en Cristo Jesús.
Pero esto es sólo el inicio, para los que ya creemos debemos profundizar aún más en las consecuencias de nuestra decisión, en los frutos que la Resurrección de Jesucristo ha traído para TODOS nosotros los que tenemos la fe en Cristo…
Hoy compartiré con ustedes sólo cinco de los hermosos frutos que la resurrección de Cristo ha producido para su pueblo…
1. La resurrección de Cristo nos da vida y victoria sobre el pecado
“Si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él. Sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. Porque en cuanto murió, para el pecado murió una vez por todas; pero en cuanto vive, vive para Dios. Así también ustedes, consideren que están muertos para el pecado pero que están vivos para Dios en Cristo Jesús.”
Romanos 6:8-11 NVI
Y la palabra que vamos a mirar con detenimiento de este hermoso pasaje es “consideren” o “consideraos” según la versión Reina Valera 1960. Lo que Pablo está diciendo es que DEBO pensar de esta manera: -si he sido bautizado por Cristo, si estoy revestido de Cristo, si hago parte del cuerpo de Cristo, lo que es evidente por la fe y la confianza en que murió por los pecados que he cometido, entonces la conclusión lógica es que estoy “muerto al pecado” es decir, NO soy esclavo del pecado-.
Óiganme bien, lo diré de otra forma: -si creo que Cristo pago por mis culpas, debo creer con la misma firmeza que resucitó, por lo tanto, yo he resucitado con Él. Lo que significa que ahora estoy vivo en Cristo, no tengo por qué obedecer los deseos de la carne, ni las concupiscencias, ni lo que antes me dominaba, porque Dios me ha sacado de muerte espiritual, en la que estaba, a vida espiritual, la cual es estar a paz y en comunión con Dios. Y con el poder del Espíritu Santo que ahora mora en mi puedo escoger, puedo decidir, obedecer a Dios y no al pecado-.
La resurrección es el sello de confirmación de la aceptación de toda la obra de Cristo y cuando Cristo resucitó nosotros vivimos con Él y en Él. Tenemos vida verdadera porque Él vive. La resurrección logró esto.
Por esta razón, Pablo nos exhorta a venir delante de Dios y a decirle: –PRESENTE, estoy aquí listo para ti, para lo que tú quieras con la vida que me has dado. Te serviré y te adoraré porque sólo tú Señor lo mereces…– esto es estar VIVO, sólo los que tienen vida en Cristo pueden hacerlo…
…Y pueden decirle al pecado: NO TE SERVIRÉ MAS… no soy tu esclavo, ahora soy hijo de Dios.
Estoy convencido que cuando un pecado nos domina, es porque no nos hemos acercado a Dios con la firme convicción de decirle SEÑOR AQUÍ ESTOY PARA SERVIRTE A TI EN ESTA AREA Y NO AL PECADO
Medite en esto, cuando usted ORA delante del Padre, y tiene esa firme convicción de que está revestido de Cristo y afirma sincera y categóricamente y con convicción de corazón que no va a obedecer al pecado sino a Dios, empiezan a ocurrir cambios en su vida.
Esa vida y libertad de la esclavitud del pecado es fruto de la resurrección de Cristo… ¡vívala!
2. La resurrección de Cristo nos da la victoria sobre la muerte y nos da valentía para predicar el evangelio
1 Corintios 15
17 y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados…
30 ¿Y por qué nosotros peligramos a toda hora?
31 Os aseguro, hermanos, por la gloria que de vosotros tengo en nuestro Señor Jesucristo, que cada día muero.
32 Si como hombre batallé en Éfeso contra fieras, ¿qué me aprovecha? Si los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos…
57 Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.
58 Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.
Si Cristo no resucitó vana es nuestra fe, entonces vana sería la predicación, vano sería pasar peligros para predicar, aun seríamos esclavos del pecado, aún sufriríamos el aguijón de la muerte, aún sufriríamos la condena por incumplir la ley de Dios, PERO como Cristo resucitó nuestra fe es vital, nuestra predicación es necesaria, la muerte es sólo un paso para encontrarnos con el Señor de la vida, ya la ley no nos acusa, y vale la pena todo riesgo por sembrar la buena semilla del evangelio. TODO VALE LA PENA PORQUE CRISTO RESUCITÓ
3. La resurrección de Cristo nos confirma que seremos resucitados
“Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos, sabiendo que el que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros.”
2 Corintios 4:13-14 RVR 1960
Porque Cristo resucitó tenemos la convicción de que nosotros seremos resucitados y estaremos junto a Él cuando sea el momento.
“Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.”
1 Tesalonicenses 4:14 RVR 1960
Este pasaje dice que los hermanos y hermanas que murieron en la fe creyendo que Jesucristo murió y resucitó vendrán con Cristo cuando Él retorne, y que realmente no han muerto, sólo es un dormir, porque ellos tienen la vida verdadera, porque creyeron en el Señor de la vida.
Tan cierto es todo esto que el apóstol Pablo ya nos vio en los lugares celestiales
«Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús».
Efesios 2.1, 5-6 RVR 1960
La resurrección hizo posible la futura resurrección nuestra.
4. La resurrección de Cristo nos hace aptos para toda buena obra
“Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.”
Hebreos 13:20-21 RVR 1960
Para Pablo la resurrección de Cristo no sólo aseguró o confirmó la paz con el Dios del cielo, sino que confirma el poder de Dios actuando en nosotros para hacernos aptos para toda buena obra. NO es posible que un hijo de Dios siga viviendo en pecado, siga pecando de manera continua y permanente, esclavo de algún pecado, sin cambios en su vida, porque el Dios de paz no lo va a dejar sólo, viviendo ese estilo de vida pecaminoso. También lo había dicho en la epístola a los Romanos.
“Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.”
Romanos 8:11 RVR 1960
Ese poder dado por medio del Espíritu Santo nos vivifica, nos da la vida, nos lleva a amar como Cristo nos enseñó, y nos levantará del polvo cuando sea el momento, y nos levantará perfectos e incorruptibles.
Todo es posible porque Cristo resucitó.
5. La resurrección de Cristo nos da tranquilidad de conciencia
“¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.”
Romanos 8:34 RVR 1960
El diablo siempre está delante de Dios acusándonos, pero si el juez celestial nos absolvió, NADIE nos puede condenar, por más que todos los días cometamos pecados contra Dios, el mismo Señor Jesucristo intercede por nosotros permanentemente.
«…el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación».
Romanos 4.25 RVR 1960
Porque por su causa fuimos declarados Justos por la resurrección de Cristo… ya no hay deudas, ya hemos sido declarados justos por la resurrección de Cristo…
Oh mis hermanos, este punto es muy difícil, yo mismo me he visto dando vueltas en pecados que cometí y en los cuales no me perdonaba y además me condenaba, castigándome de diversas maneras, pero no tengo derecho a actuar como juez si mi Dios ya me ha otorgado TODO su perdón en Cristo Jesús, ¿acaso soy mayor que Dios? Debemos pedirle perdón a Dios por condenarnos cuando ya Él nos ha perdonado. Confiemos en Él y avancemos en lo que nos ponga a trabajar porque estamos en su propósito eterno.
La resurrección confirma todo absolución de parte de Dios, NO HABRÁ CONDENA PARA LOS QUE CREEN EN CRISTO
En conclusión…
Hermanos y hermanas, iglesia de Cristo hoy celebramos la pascua, la liberación de la esclavitud al pecado, sirvamos con gozo y voluntariamente a nuestro salvador para que la vida que ha ganado por la resurrección sea manifiesta en nosotros, sus hijos, su pueblo, su cuerpo.
Que Dios los bendiga y que la luz de su rostro los ilumine.
Sermón de Resurrección
4 de abril de 2021