El rico y el pobre se encuentran; The rich and poor meet together:
A ambos los hizo Jehová. the Lord is the maker of them all.
Proverbios 22:2. RVR1960 Proverbs 22:2. KJV
Introducción: la visión bíblica sobre ricos y pobres.
Este pequeño versículo contiene una verdad que es difícil de entender acerca de la existencia y la relación entre pobres y ricos. La dificultad radica en que contrasta fuertemente con las creencias populares alimentadas por interpretaciones anarquistas y/o socialistas de la realidad social latinoamericana, promoviendo una polarización que ha dificultado un verdadero dialogo entre ambas partes, y por ende impidiendo la aplicación de soluciones verdaderamente bíblicas al problema de la pobreza.
La ONU dice que: «La pobreza va más allá de la falta de ingresos y recursos para garantizar unos medios de vida sostenibles. La pobreza es un problema de derechos humanos. Entre las distintas manifestaciones de la pobreza figuran el hambre, la malnutrición, la falta de una vivienda digna y el acceso limitado a otros servicios básicos como la educación o la salud. También se encuentran la discriminación y la exclusión social, que incluye la ausencia de la participación de los pobres en la adopción de decisiones, especialmente de aquellas que les afectan.»(1) Esta descripción de la pobreza es bastante clara y resume los problemas que la rodean.
La pobreza es una realidad palpable en Latinoamérica, y ríos de tinta se han gastado para culpar a los ricos por el estado de los pobres. Y aunque, en algunos casos, existen ricos robando al pueblo, esto no es el cuadro completo de la situación. Ya he compartido algunas reflexiones bíblicas sobre el tema en otro artículo (clic aquí), pero este versículo en Proverbios 22 arroja nuevas luces, poniendo en evidencia que la interpretación actual de la situación es incompleta, sesgada y en contravía con lo que dice la Biblia.
Crítica a interpretaciones ideológicas contemporáneas.
Como dije anteriormente, es cierto que existen ricos, como el citado en 2 Samuel 25:2-26 llamado Nabal (que significa necio), que se aprovechan de su condición y maltratan a sus trabajadores de escasos recursos, pero no es cierto que la culpa de la existencia de la pobreza sea la existencia de los ricos, tal como ha sido promovido por la ideología marxista – leninista y que ha sido replicado por mas de 60 años en diferentes escenarios de Latinoamérica, en especial, por diferentes actores de la educación pública, algunos de ellos sin ser conscientes de la fuente de su discurso. Lastimosamente, el pecado de ciertos lideres gubernamentales o de ciertas personas con poder y riqueza es aprovechado para alimentar esta narrativa dándole apariencia de veracidad a una interpretación errónea de la realidad. Sin embargo, por la misericordia de Dios, podemos usar su Palabra como un bisturí que nos permite identificar la verdad, y el alcance de la mentira, poniendo en evidencia los pensamientos oscuros que enturbian nuestra visión de la realidad.
Así como Dios en el pasado envió profetas a Israel para motivarlos a volver a Él, las ideologías del mundo tienen falsos profetas, que con apariencia de justicia, realmente promueven el miedo, la ignorancia, el engaño, la desesperanza, el odio, la anarquía, el caos, el alejamiento de los principios bíblicos, ejemplo de ello, en el tema que nos atañe, fueron Karl Marx (1818-1883), Thomas Malthus (1766-1834) y Bernard Mandeville (1670-1733). Muchos otros han desarrollado o han hecho eco de sus falsas ideas, justificando enfoques distorsionados de la realidad.
La igualdad de todos ante Dios
El énfasis del presente escrito es resaltar que tanto el rico como el pobre fueron hechos por Dios, por lo tanto, son iguales delante de Él y ambos tienen mandamientos que cumplir para con el Señor y para con su prójimo. Si ambos siguen estos mandamientos serán bendecidos, crecerán y serán fructíferos conforme a los propósitos de Dios. Esta disposición hacia Dios y hacia el prójimo es lo que los llevará a transformar verdaderamente la sociedad. La visión actual y deformada de presentarlos como enemigos naturales y polos opuestos de la sociedad es la interpretación marxista-leninista y sólo seguirá produciendo frutos de muerte: odio, envidia, menosprecio, pobreza, injusticia, división y falta de paz.
La Biblia nos presenta un visión distinta de la realidad y de cómo debemos abordarla. La reflexión parte del versículo citado antes, pero las enseñanzas sobre este tema no se limitan a él. Voy a separar las ideas para mayor claridad:
- Dios hizo a todos los seres humanos, pero Proverbios 22:2 resalta que Dios hizo al pobre y al rico. Esta afirmación por sí sola es revolucionaria, mientras que en el mundo se promueven las diferencias entre ricos y pobres, Dios expresa una afirmación explosiva: Ambos fueron hechos por Él. Aplicando en el contexto de los grupos sociales lo enseñado en otros apartes de la Biblia: que todos somos iguales delante del Creador. Los seres humanos en la historia habían creído, por la ignorancia de las verdades bíblicas y por su orgullo, que los que han estado en mejor posición social son mejores o pertenecen a una categoría diferente de seres humanos. Y por otro lado, los que han nacido pobres creían que tenían una maldición o un estigma que los vuelve menos valiosos o importantes (ejemplo de ello es el sistema social de castas en la India). El evangelio cambió este proceder de valorar la vida de los hombres por su nacimiento, tenencias o por sus bienes materiales. De acuerdo con el pasaje ambos, tanto el rico como el pobre, fueron hechos por Dios. Él hizo nacer al rico donde está e hizo nacer al pobre donde está, pero que independientemente de donde hayan nacido, tienen un gran valor porque Dios los hizo, ambos valen lo mismo delante de Él, ambos tienen la imagen del Dios Creador y Todopoderoso, afectada por el pecado, pero aún la tienen. Todo conforme a sus propósitos eternos y sabios. Dios enseñó que por ser creados por Dios tenemos un valor intrínseco, ¡PORQUE TODO LO QUE DIOS HACE ES BUENO! que increíble paradoja para nosotros que no vemos las cosas como Dios las ve.
- Si Dios me creo como rico o como pobre ¿Significa que debo quedarme como nací? Esta pregunta está mal formulada. En realidad, nadie se queda como nació. ¿Significa que estoy predestinado a ser pobre o rico para siempre? Es claro que la providencia divina ha mostrado muchas veces que, desde la perspectiva humana, esto no es así. La Biblia no enseña, ni el fatalismo griego, ni el karma hindú. Tal vez la pregunta sea ¿está mal desear mejores condiciones de vida para mí y mi familia? No, no está mal. Pero, el punto es que en TODO lo que hagamos, en medio de la riqueza o en medio de la pobreza, debemos aplicar los principios bíblicos apropiados. Cada día debemos orar al Creador y proveedor de los cielos para que Él guíe y dé lo que necesitamos. Aquí podemos aplicar algunos pasajes:
Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
Filipenses 4:6-7
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.
Mateo 6:33-34
Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?
Mateo 7:11
No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.
Gálatas 6:9
Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación. Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar.
Habacuc 3:17-18
Si se empieza a aplicar estos pasajes, se empezará a ver algunos cambios en nuestro corazón primero y luego a nuestro alrededor. Luego, con el corazón más reposado y con la provisión que Jehová nos mande, podremos meditar en esto: «Dios me pide que haga cada día lo que debo hacer, guardando mi corazón primero, y Él se encargará de bendecirme cuando y como quiera hacerlo.»
Consejos prácticos para vivir en conformidad con los principios divinos.
- El Señor da varios consejos que nos ayudan a guardar nuestro corazón de la codicia y de la ingratitud hacia Él y a enfocarnos apropiadamente en la cotidianidad:
No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
Éxodo 20:17, Deuteronomio 5:21
Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
1 Tesalonicenses 5:18
No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Filipenses 4:11-13
Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; No me des pobreza ni riquezas; Manténme del pan necesario; No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios.
Proverbios 30:8-9
Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios
1 Corintios 10:31
Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;
Colosenses 3:23
Tenemos que vivir el presente, sin codiciar ni desear lo que otros tienen, aceptando y agradeciendo la voluntad de Dios. En otras palabras, cada primer momento del día, debes darle gracias al Todopoderoso por lo que tienes (ojo, sea poco o sea mucho) y hacer lo mejor que puedas con lo que tienes (porque hay que hacer todo para su gloria) teniendo en cuenta los consejos de Dios para tu vida. El Espíritu Santo me trae a la memoria un ejemplo: todos nos emocionamos cuando leemos la extraordinaria historia de José, Dios lo sacó de la cárcel y lo puso como segundo al mando después del Faraón, pero pocas veces he visto que la gente alabe la actitud de José mientras fue esclavo y cuando estuvo en la cárcel (Génesis 39). Aclaro que José no estaba dichoso de ser esclavo, pero su actitud, en medio de la dificultad, fue la bíblica. Fue un buen esclavo y un buen trabajador y tanto en la casa de Potifar como en la cárcel hizo lo mejor que podía con lo que tenía. Incluso en los peores momentos se mantuvo fiel a los principios que Dios le había enseñado. Las adversidades aunque fueron motivo de aflicción no lo desanimaron de seguir practicando la vida piadosa, porque tenía claro que Dios controlaba todo, es probable que conociera las enseñanzas de Dios a Job y eso lo animó a seguir adelante.
- Entonces, por un lado debemos aceptar la voluntad de Dios, en este momento, ahora, hoy, para nuestra vida, y al aceptar con el corazón la voluntad de Dios eso nos lleva a ver las cosas desde una nueva perspectiva y dinamiza nuestra vida por aplicar las enseñanzas de Dios en medio de las dificultades, ya la pregunta no es ¿Por qué…? sino ¿Qué quieres que haga…?
- Pero, por otro lado, Dios nos ha prometido que si somos fieles y somos constantes y hacemos su voluntad, el fructificará nuestra obra.
Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.
Salmo 1:3
La fructificación puede ser en dinero o en especie. La cultura no cristiana cree que toda fructificación se evidencia sólo en lo económico, sin embargo, en la Biblia, Dios fructificó la obra del Hijo, alcanzando hasta nuestros días el impacto de su labor, y eso sólo hablando en términos humanos. Sí, Dios puede darte dinero, pero a veces, por amor a ti, prefiere darte otras cosas que son tan o más importantes que el dinero: una familia, un grupo de gente a quienes bendecir con tu vida, una mente sabia, una fortaleza inquebrantable, en fin, tantas cosas que ha enseñado a través de la vida de hombres y mujeres que aparecen reseñados en las Escrituras. En el caso de José, Dios premió su fidelidad a los principios bíblicos sacándolo de la cárcel donde ya había fructificado, y lo llevó a ser segundo después del faraón. José no fructificó cuando fue gobernador de Egipto, ya el venía produciendo frutos en su condición de esclavo y Dios bendecía lo que él hacía (Génesis 39:3,23), por su actitud piadosa.
- Ahora bien ¿Quiénes escucharán y aplicarán estos principios? Los pobres piadosos o humildes lo harán y los pobres orgullosos o rebeldes no lo harán.
El camino del necio es derecho en su opinión; Mas el que obedece al consejo es sabio.
Proverbios 12:15
Mandamientos adicionales a los ricos.
- Cabe resaltar que los mandamientos que he mencionado se aplican tanto a pobres como a ricos, porque Dios es Dios y Señor de todos. Mas al rico se le ordena también otros mandamientos:
A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.
1 Timoteo 6:17
No confiéis en la violencia, Ni en la rapiña; no os envanezcáis; Si se aumentan las riquezas, no pongáis el corazón en ellas.
Salmo 62:10
Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso, y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado;¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos?
Santiago 2: 2-4
Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?
1 Corintios 4:7
La Palabra de Dios ubica también al rico en su justa posición. Por lo que es evidente que tanto el rico como el pobre tienen mandamientos que obedecer, porque ambos fueron hechos por Dios.
- ¿Qué va a pasar entonces? ¿Cuáles ricos escucharán estos consejos? los ricos piadosos escucharan estos consejos y los ricos impíos o necios o rebeldes no lo van a hacer.
El camino del necio es derecho en su opinión; Mas el que obedece al consejo es sabio.
Proverbios 12:15
El pobre y el rico tienen un enemigo común: el pecado.
- …el rico y el pobre se encuentran… esas escenas las he visto muchas veces, ¿Qué ocurre regularmente (no siempre, hay excepciones) cuando se encuentran un rico y un pobre no creyentes? el rico menosprecia al pobre y lo trata como si fuera un desechable, y el pobre aborrece al rico, codicia lo que tiene, o desea que le ocurran cosas malas. Pero, según este versículo de Proverbios 22 cuando se encuentren el rico y el pobre deben detenerse y recordar que a ambos los hizo Jehová y cada uno podría estar en la posición del otro si Dios hubiese querido, por lo tanto, el rico debe tratar al pobre como igual, siendo misericordioso y bondadoso con él, Dios se agrada cuando hay misericordia y bendice aún más. El pobre debe tratar al rico como igual, con bondad y misericordia recordando que al que mas se le da, más se le pide (recuerde la parábola de lo talentos), y el día del juicio todos van a tener que dar cuenta de lo que hicieron con lo que tenían. A ambos se les pide que amen, respeten y sean misericordiosos con el otros, porque Jehová los hizo a ambos.
- La Biblia reconoce que hay problemas entre los ricos y los pobres, así como los hay entre todo tipo de personas. Pero, Dios resalta que esos problemas, como todos los demás que tienen que ver con el ser humano, son fruto de la dirección espiritual del corazón del individuo, en otras palabras, el problema es el pecado de cada uno y no lo que tienen en su billetera. Observemos el siguientes pasaje:
Las riquezas del rico son su ciudad fortificada; Y el desmayo de los pobres es su pobreza.
Proverbios 10:15
Tanto el rico como el pobre se equivocan en considerar su fuente de dicha o desdicha la tenencia de bienes o de dinero. El rico se envanece porque piensa que sus riquezas le defienden, y el pobre se llena de tristeza y amargura porque cree que su felicidad estaría en ser rico. El enfoque apropiado es lo que dice Jeremías 9:23-24
Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.
- El rico debe fundamentar su seguridad en Dios y el pobre debe fundamentar su presente y su futuro en Dios. Ambos deben descansar en su conocimiento de Dios y no en lo que tienen o no tienen.
Conclusión: hacia una transformación social basada en principios bíblicos.
En conclusión, el mundo y sus sistemas de enseñanza han promovido una polarización rico – pobres, como el principal factor para la falta de crecimiento de nuestras naciones, incluso le han puesto un nombre seductor: “luchas de clases» y al remedio lo han llamado «justicia social”. Sin embargo, bíblicamente, el problema de fondo es el pecado. Lo que hace malo a un rico no es que sea rico, sino cuando ese rico actúa sin amor al prójimo. Lastimosamente, nuestra sociedad no ha sido realmente permeada por los principios bíblicos y se valoran actitudes altivas, egoístas y orgullosas, promoviendo entre los ricos la confianza en las riquezas y por otro lado promoviendo entre los pobres el odio hacia los ricos haciéndoles creer que las riquezas de todos los ricos se las robaron a ellos. Agrandando la distancia y el resentimiento entre ambos grupos sociales.
Existe una ausencia muy marcada de píos, hombres y mujeres piadosos y sabios, siendo sal y luz, en la sociedad latinoamericana. No estoy hablando de religiosos, con vidas dobles, hipócritas que sólo desean la vanagloria. Hablo de personas idóneas con un corazón humilde a Dios y con la voluntad férrea de aplicar los principios bíblicos para luchar contra la corrupción, la pobreza, la ineficiencia y muchos otros males que tienen nuestros países.
El sociólogo Max Weber, mostró el impacto de una cultura Cristocéntrica en el surgimiento de una clase media acomodada en un periodo de la historia europea, y aunque obviamente existen detractores de estos análisis, cada vez que se repite la formula, vuelve a producir buenos frutos sociales y económicos. Pero, se requieren hombres y mujeres que conozcan los principios bíblicos apropiados y que los pongan en práctica.
No sigamos mirando las cosas con la mente natural, siguiendo la interpretación mundana de los problemas sociales. Si queremos transformar nuestra realidad debemos ver las cosas tal como Dios las interpreta en su Palabra y de esa manera tener la mente de Cristo.
Sólo así el Espíritu Santo podrá obrar y usará los dones y talentos que él nos da para cambiar las cosas.
Aunque este escrito es en primer lugar pastoral y apunta al corazón de los que aman a Dios, es innegable que tiene implicaciones económicas y políticas. Un gobernante que aplique estos principios tendrá, indudablemente, mejores resultados que uno que no lo haga. Un economista que ame a Dios y que este formulando políticas publicas tendrá un impacto de mayor prosperidad para su país si tiene en cuenta estos principios. Un ciudadano de cualquier índole que aplique estos principios se convierte en un instrumento de Dios para traer paz y prosperidad donde quiera que esté.
(1) https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/goal-layout/
Excelente mensaje. Contrasta mucho con la campaña proselitista de algunos senadores cristianos cuya bandera es «erradicar» la pobreza. Quien lea este maravilloso artículo sabrá qué es lo que quiero decir.
Me gustaMe gusta