Ágape: El sobrenatural y verdadero amor. Primera parte.

Todos hemos escuchado que amar y querer no es lo mismo. Eso es un tema importante para el que está enamorado, saber si sólo lo quieren o lo aman en verdad. Es tan relevante que los artistas y los escritores han producido mucho material sobre el asunto. Podemos recordar el sencillo texto de la obra literaria de Antoine de Saint Exupery “El Principito” donde éste dialoga con la rosa, o la famosa canción de Manuel Alejandro interpretada por José José Amar y querer” de la cual transcribo una parte:

Casi todos sabemos querer
Pero pocos sabemos amar
Es que amar y querer no es igual
Amar es sufrir querer es gozar
El que ama pretende servir
El que ama su vida la da
Y el quiere pretende vivir
Y nunca sufrir y nunca sufrir
El que ama no puede pensar
Todo lo da, todo lo da
El que quiere pretender olvidar
Y nunca llorar y nunca llorar
El querer pronto puede acabar
El amor no conoce el final
Y es que todos sabemos querer
Pero pocos sabemos amar

A nivel espiritual es muy importante que identifiquemos si nuestro actuar está guiado por el sobrenatural amor que proviene de Dios o si está guiado por un simple querer natural, afecto natural… y así como dice la canción anterior, los resultados son completamente diferentes.

Y usted se preguntará ¿Por qué es importante aclarar esto?

Por varias razones:

Primero: 1 Juan 4:7 dice:

Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios, y todo el que ama es nacido de Dios y conoce a Dios

Si usted ha creído en Jesucristo como su Señor y Salvador usted está capacitado por Dios para amarlo a Él y para amar a su prójimo.

Si usted ha creído en Jesucristo usted ha nacido de nuevo, es nacido de Dios y por lo tanto, puede amar porque Dios es amor…

No importa su origen, no importa su pasado, no importa si no le han amado, Dios le ama y usted es nueva criatura y puede amar como Cristo nos ama porque Dios lo capacita, lo llena de amor para hacerlo. Eso es hermoso

William Shakespeare dijo:

¡El amor no se puede encontrar cuando no existe, ni puede ser escondido cuando verdaderamente está!

En Cristo usted puede dar de lo que Dios ya le ha dado.

Segundo:

Es importante saber que el uso de los talentos sin amor es pura bulla o simple vanidad. 1 Corintios 13:1-2 dice:

Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.

Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.

Pablo entiende por revelación del Espíritu Santo que el obrar en los dones y talentos naturales, o incluso tener dones sobrenaturales, sin el amor ágape guiándonos en el quehacer, sólo produce frutos vacíos, temporales, no transformadores de vida. Es sólo vanidad para el que actúa de esa manera.

Tercero:

Las buenas acciones sin amor no sirven para nada, no te llevan al cielo, ni te pueden salvar

1 Corintios 13:3 dice:

Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

De nada sirve hacer algo sin amor,… sin el amor ágape.

¿Cómo sabemos entonces si tenemos amor ágape?

¿Cuáles son las características de este verdadero amor?

Viendo todo lo que hizo y dijo Jesucristo podemos saber cómo se manifiesta. Sin embargo, a modo de resumen, el apóstol Pablo en 1 Corintios 13:4-7 da una descripción del amor ágape, del amor que Dios nos da, para dar…

Revisemos cada versículo con calma. De acuerdo a 1 Corintios 13:4 el amor es:

  • Sufrido: makrothymei tiene paciencia hacia las personas. Pablo la coloca de primero porque lo más difícil es tener paciencia hacia las personas. Recuerdan que es una paciencia que implica perseverancia en la relación. No significa que no pueda regañar en algún momento, pero no lo menosprecia o lo abandona sólo porque es una carga. Recordemos que Jesús la aplicó con sus discípulos, aunque en algunos momentos Jesús mismo dijo: ¿Hasta cuándo? ¡Hombres de poca fe! No por eso Jesús desistió de cuidarlos, protegerlos e instruirlos en el buen camino.
  • Benigno: χρηστεύεται el amor ágape se muestra de manera bondadosa, útil, provechosa. Donde hay violencia contra el prójimo o maltrato o no es fructífera una relación se puede decir que ahí no hay amor ágape.
  • no tiene envidia: realmente la palabra en griego es zeloi: es decir, que el amor no es celoso. La palabra en griego es onomatopéyica, imitando el sonido del agua hirviendo. Es una persona con emoción ardiente, es la persona que pierde el control porque lo dominan sus emociones y explota ante cualquier provocación. Recordemos cuando Jesucristo tuvo celo de la casa de Jehová y pateo las mesas de los cambistas y flageló a los vendedores expulsándolos, ahí estuvo bien aplicado el celo. Pero una persona no puede hacer eso con otra porque lo ama. No se debe patear a alguien o flagelarlo porque te dominan los celos.
  • no es jactancioso: Fanfarrón, es una persona que necesita demasiada atención. Que se precia y hace alarde de lo que no es, y en particular de amar, en este caso.
  • no se envanece: correctamente, inflar soplando; (en sentido figurado) hinchado, como una persona egoísta que lanza pensamientos arrogantes («hinchados»). Volverse o mostrarse vanidoso, sentir orgullo de algo

Entonces, para recapitular. Cuando se nos dice que amemos al prójimo quiere decir que debemos tenerle paciencia sobrenatural y ser benignos con ellos, buenos y útiles. Que no debemos dejarnos llevar por el sentido de posesión o explotar en ira haciéndole daño al otro, ni debemos presumir que amamos mucho a alguien, ni debemos hincharnos orgullosamente porque nos aman.

Una cosa es hablar del amor y otra cosa es amar, una cosa es hablar de sumisión y otra cosa es ser sumiso, cuando estudiamos teología aprendemos las verdades de Dios, pero es la obediencia a esas verdades lo que nos lleva a forjar el carácter de Cristo, a ser verdaderos discípulos, a ser hacedores y no sólo a ser habladores y oidores.

Dios nos ayude a vivir vidas que manifiesten su amor a nosotros pero necesitamos estar conectados con Dios en oración y dejándonos guiar por su Palabra para poder vivir ese amor de Dios.


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