
La esperanza es una de las fuerzas más poderosas para motivar al ser humano. No es casualidad que en los momentos más oscuros usamos canticos de esperanza para encontrar fuerzas donde no hay, y así poder vislumbrar un futuro que no ha llegado pero que se nos revela como ciertísimo y al cual podemos aferrarnos para seguir adelante en nuestro diario andar.
Es el deseo de poder darle a sus hijos un futuro mejor lo que mueve cada día a muchas madres solteras, y a algunas que parecen solteras, a pesar de las duras jornadas de trabajo, a pesar del acoso, a pesar de las injusticias, encuentran fuerzas en brindarles una oportunidad a sus hijos, una oportunidad que ellas no tuvieron.
Es la visión de un futuro mejor lo que motivó a Martin Luther King Jr. a realizar las marchas pacíficas contra la segregación racial y que plasmó muy bien en su famoso discurso “I have a dream” tengo un sueño…
Mis amigos es la esperanza lo que nos sostiene en los momentos más difíciles, pero mis amigos, así como con la fe, la esperanza debe ser puesta en el lugar apropiado, no en cualquier cosa que no llene nuestras expectativas:
Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob, Cuya esperanza está en Jehová su Dios,
Salmos 146:5
Dice el Salmo anterior que es tres veces bendito aquel que tiene por ayudador a Jehová, ¿cómo es esto posible? Dios no es siervo de nadie, pero cuando Jacob salió huyendo de su casa sin nada en sus manos, hizo un pacto con Dios y se comprometió a servir al Dios de su padre y de su abuelo si lo guardaba y lo hacía volver con bien al lugar de sus padres. Dios protegió, cuidó y guio a Jacob hasta que regresó a su tierra rico y con una familia grande, conforme a la promesa que Dios le había hecho.
Dios quiere que depositemos nuestra confianza en el único que tiene el poder para fortalecernos, cuidarnos, guiarnos, cambiarnos, iluminarnos, instruirnos, y en fin hacer todo lo necesario para que estemos realmente bien.
Varios autores bíblicos comparten la fortaleza, la tranquilidad, la calma, la alegría de esperar en Dios y sólo en Dios:
Alma mía, en Dios solamente reposa, Porque de él es mi esperanza.
Salmos 62:5
Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza, Seguridad mía desde mi juventud.
Salmos 71:5
Todo joven puede tener seguridad para su futuro si su esperanza es Dios, si confía en el Dios todopoderoso cada día, verá como Dios guía sus pasos y lo lleva a buenas alturas. ¿No es lo que queremos como padres, que nuestros hijos salgan adelante y avancen lo más posible? Enseñémosles a nuestros hijos a confiar y a esperar en Dios con nuestro ejemplo y sólo con nuestro ejemplo.
Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré.
Salmos 91:2
Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, Al Altísimo por tu habitación,
Salmos 91:9
Susténtame conforme a tu palabra, y viviré; Y no quede yo avergonzado de mi esperanza.
Salmos 119:116
Clamé a ti, oh Jehová; Dije: Tú eres mi esperanza, Y mi porción en la tierra de los vivientes.
Salmos 142:5
Si Dios es nuestra esperanza nunca, óiganme bien… nunca seremos defraudados, nunca seremos traicionados, nunca seremos abandonados, nunca estaremos desamparados. Nuestra herencia es Dios. Si nuestra herencia es Dios, nada que este mundo nos ofrezca será deseable.
Me parece triste cuando veo a hermanos y hermanas fuertemente motivados por el dinero, con mucho potencial para la obra de Dios pero fácilmente manipulables por la apariencia de riqueza y poder. Creyendo que las bendiciones sólo se materializan en lo económico. Cuando pierden el gozo de Dios a veces ni saben por qué.
Todo lo que hace el mundo es para que no confiemos en Dios; es para que confiemos en personas poderosos o que confiemos en las riquezas o que confiemos en falsos dioses, como los que dicen que tú eres el dios, puras patrañas, siempre están tratando de que nos alejemos de Dios. Pero ¿qué dice Dios de eso?
[ Los egipcios son hombres y no dioses ] !!Ay de los que descienden a Egipto por ayuda, y confían en caballos; y su esperanza ponen en carros, porque son muchos, y en jinetes, porque son valientes; y no miran al Santo de Israel, ni buscan a Jehová!
Isaías 31:1
A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.
1 Timoteo 6:17
Así dice el Señor:
«¡Maldito el hombre que confía en el hombre!
¡Maldito el que se apoya en su propia fuerza
y aparta su corazón del Señor!
6 Será como una zarza en el desierto:
no se dará cuenta cuando llegue el bien.
Morará en la sequedad del desierto,
en tierras de sal, donde nadie habita.
7 »Bendito el hombre que confía en el Señor
y pone su confianza en él.
8 Será como un árbol plantado junto al agua,
que extiende sus raíces hacia la corriente;
no teme que llegue el calor,
y sus hojas están siempre verdes.
En época de sequía no se angustia,
y nunca deja de dar fruto».
Jeremías 17:5-8 NVI
¿Dónde está nuestra esperanza en Dios o en algún hombre? ¿Quieres ser árbol frondoso junto al agua o zarza en el desierto?
Miren, a veces ocurren cosas malas, a veces el mundo o el diablo nos atacan de diversas maneras, nos hacen creer que Dios nos va a dar algo y luego nos lo quita, o nos hacen creer que Dios hizo algo malo con nosotros, para que nuestra esperanza en Dios se vea frustrada y nos alejemos de Él. El que hace lo malo es el malo, no Dios…
También nos ponen trampas para que tomemos malas decisiones… NO LO HAGAMOS!! NO NOS ALEJEMOS DE DIOS!!. Cualquier situación en la vida que nos lleve a alejarnos de Dios, es un engaño del pecado para que no experimentemos la liberación que Dios da cuando confiamos en Él, cuando esperamos en Él, porque Dios nunca defrauda al que pone su esperanza en Él.
!!Oh Jehová, esperanza de Israel! todos los que te dejan serán avergonzados; y los que se apartan de mí serán escritos en el polvo, porque dejaron a Jehová, manantial de aguas vivas.
Jeremías 17:13
Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, Para contar todas tus obras.(porque podrás dar testimonio de lo que Dios hace contigo)*
Salmos 73:28
No pierdas las bendiciones que Dios da a aquellos que confían y esperan en la respuesta de Dios.
Pero alguno dirá ¿no veo nada aún?
Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?
Romanos 8:24
Otro preguntará ¿Cómo puedo saber que Dios responderá?
Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.
Romanos 15:4
Una hermana una vez me preguntó ¿por qué tenemos problemas si somos seguidores de Cristo? El pecado nuestro o el mundo o el diablo quieren alejarnos de Dios y las situaciones que producen son verdaderos problemas y causa de tribulación, pero aunque el pecado quiera usar esto para mal, Dios lo vuelve para bien, miren lo que dice Pablo en la carta a los Romanos:
Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
Romanos 5:3-5 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Lo que dice el pasaje de Romanos es que la tribulación nos lleva a ejercitar la paciencia, la tribulación pone a prueba nuestro carácter y al ejercitar la paciencia estamos dando testimonio de nuestra fe genuina, y entonces tenemos la confirmación de que TODO lo que esperamos de Dios en Cristo Jesús es verdadero, porque ha derramado su amor en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha dado para que confiemos en Él.
En ese mismo amor de Dios debemos trabajar con la esperanza en que Dios nos llevará a tener los frutos de nuestra labor. Los más jóvenes siempre quieren las cosas más rápido, pero Dios de diversas maneras siempre ha enseñado a los hombres y mujeres de este mundo que las cosas mejores tienen su proceso y no salen de la noche a la mañana.
o lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros se escribió; porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto.
1 Corintios 9:10
Hermanos y hermanos, tenemos la certeza de que Dios cumplirá lo que ha prometido y nos guiará a pastos más verdes y nos dará lo que cada uno de nosotros realmente necesita.
Tengo la certeza de que saldremos de esta época de incertidumbre más fortalecidos y más cerca a Dios que nunca, tenemos la oportunidad de aprender cosas nuevas de nuestro Dios, tenemos la oportunidad de seguir los consejos amorosos y siempre perfectos de Dios, tenemos la oportunidad de volver la mirada a las cosas verdaderamente importantes de la vida.
Sin querer, lo que el mundo pensó que iba a refrenar a las iglesias, nos ha llevado a volvernos a las casas, a las familias, que son la base de la iglesia y de la sociedad. Es una hermosa oportunidad que tenemos para hacer el bien a los nuestros, de amarlos, servirles y compartir con ellos. No en todos los casos será fácil, pero créanme los esfuerzos serán recompensados por años, si hacemos las cosas bien ahora, veremos una revelación de la obra gloriosa de Dios en este país.
Tenemos que ser campesinos espirituales y sembrar lo que nunca ante hemos sembrado, estudiemos cómo hacerlo, aprendamos a amar, que es lo más difícil, aprendamos a orar a Dios, aprendamos a leer la Biblia, aprendamos a creer en los consejos de Dios y vivamos la vida que Dios nos ha llamado a vivir.
Yo tengo la convicción de que Dios tiene sus ojos puestos sobre esta nación, tengo la convicción de que a pesar de que el mal se mueve y pareciera que está avanzando, las fuerzas del bien están ganando corazones cada día. Tengo la convicción de que el Dios eterno se está moviendo en los tiempos, en estos tiempos y así como libró batallas en el pasado por su pueblo, por aquellos que tuvieron su esperanza en Él y sólo en Él, está librando batallas por nosotros en estos momentos y nuestras esperanzas no van a ser defraudadas
Tengo la convicción de que vendrán tiempos mejores, tiempos donde habrá justicia, donde el pobre y el rico podrán hablar sin recelos ni envidias, donde cada quien trabajará y se gozará de su trabajo, porque lo habrán aprendido de Dios.
Tengo la convicción de que vendrán tiempos de alegría, y de bullaranga, y de gozo, pero con respeto y dignidad a los demás, tiempos donde seremos francos sin temor a ser mal vistos, tiempos donde se premiará al que trabaja bien, donde el vivo y el perezoso serán mal vistos y el que hace las cosas bien será exaltado, tiempos en los cuales habrá justicia, tiempos donde no será necesario embriagarse para estar alegres, ni será necesario el desorden para sentirnos libres, donde todo hijo estará alegre de volver a su casa porque es amado y es bien recibido, donde toda mujer será tratada con respeto y dignidad, donde todo hombre asumirá sus responsabilidades
Tengo ese sueño, tengo esa convicción porque creo que Dios lo hará, creo que Dios explotará de la mejor manera la alegría de nuestro pueblo, la hospitalidad de nuestra tierra, donde ya no sólo seremos la puerta de oro, sino la puerta al cielo.
Esa es mi esperanza, esa es mi convicción
Y esta es mi oración…
Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.
Romanos 15:13
No perdamos la esperanza en que Dios traerá tiempos de refrigerio, de paz, de hermandad, de justicia. Confiemos en Él, que puede hacer todo posible.
Sermón 21 de Junio de 2020
F.Y. Bernal
*Nota del autor.