Hoy 4 de Julio, Día de la Libertad Religiosa en Colombia, quiero hacer un reconocimiento al Doctor en Leyes y Pastor, que como miembro de la Asamblea Constituyente del 91, gestionó la inclusión de dicha Libertad en nuestra constitución: Jaime Ortiz Hurtado.
No estuvo solo, pero sus ideas y sus aportes espiritualmente orientados por Dios en esas reuniones, dieron base para tener en cuenta a la Iglesia Evangélica en Colombia.
Comparto un capitulo de su tesis doctoral, donde ofrece una hermosa explicación del ¿porqué los cristianos deben participar en la política del país?
Pueden descargarlo también de la Revista Universidad Pontificia Bolivariana donde fue publicado (Ver enlace)
Transcribo el homenaje póstumo (In Memoriam) que público en su pagina web la Fundación Universitaria Seminario Bíblico de Colombia. El texto lo escribió el Dr. Theo Donner (Ver enlace)
Rvdo Dr. JAIME ORTIZ HURTADO
1933-2016
No a nosotros, oh Jehová, no a nosotros, Sino a tu nombre da gloria…
Sal 115:1
1963 Ordenado pastor en la Iglesia Presbiteriana de Armero.
1967 Invitado a ser profesor en el Seminario Bíblico de Colombia, mientras pastorea la Iglesia Presbiteriana de Medellín, de la Calle Perú. Sigue como profesor hasta el 2006.
1975 Nombrado Rector interino del Seminario, sigue como Rector hasta 1993.
1991 Miembro de la Asamblea Nacional Constituyente.
1994 Senador de la República, hasta 1998.
Jaime Ortiz Hurtado nace en el seno de una familia antioqueña y conoce en carne propia el menosprecio que viven los cristianos evangélicos de la época, cuando cree el Evangelio en 1950. Muchos de los familiares que lo rechazan por su nueva fe llegan a los pies de Cristo luego y, ya como pastor, Jaime tiene el privilegio de bautizar a su propia mamá.
Está impaciente por servir al Señor y viaja por cuenta propia a San José, Costa Rica, en 1955, para estudiar teología. Las cosas no se dan (estalla una guerra entre Costa Rica y Nicaragua) y tiene que volver a casa. Unos años después, auspiciado por la Iglesia Presbiteriana, puede ir a estudiar en el Seminario de Campinas en el Brasil. Termina el Bacherel Longo con muchos honores y con una oferta para ir a hacer un doctorado en el Seminario Teológico de Princeton en EEUU.
Jaime escoge volver a Colombia, casado con la hermosa brasileña Jannette Buzelli, para pastorear la Iglesia Presbiteriana de Armero. Después de cuatro años es llamado al pastorado de la Iglesia Presbiteriana de Medellín, de la Calle Perú. El Rector del Seminario Bíblico de Colombia, Don Jorge Biddulph, lo invita a dictar clases en el Seminario. Por muchos años combina el pastorado con la docencia en el Seminario. En 1972 es nombrado decano académico del Seminario y en 1975 es nombrado Rector interino.
Desde los primeros años de la década de los 70, el Seminario vive una transformación en su programa académico y llega a tener su propio plantel en la Tablaza, al sur de la ciudad. En 1982 vuelve a ocupar el plantel en Robledo donde sigue hoy. Allí se inician adecuaciones y ampliaciones que muestran una fuerte inclinación a la arquitectura y la ingeniería en Jaime – una inclinación que ya había demostrado en las construcciones y adecuaciones en la Iglesia de la Calle Perú. Durante los años 70 Jaime obtiene su título de Doctor en Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Pontificia Bolivariana.
Su experiencia ministerial, docente y administrativa, así como su formación académica y su estatura en la Iglesia Evangélica en Colombia, lo convierten en candidato perfecto cuando la Iglesia Evangélica busca una participación en la Asamblea Nacional Constituyente que se va fraguando bajo el Presidente Gaviria. Jaime es elegido y llega a ser miembro de la Asamblea Constituyente que sesiona en 1991. Unos años después de promulgarse la nueva Carta Política, Jaime es elegido Senador de la República para el período 1994-98. En reconocimiento de estas labores recibe la Orden de la Democracia Simón Bolívar en el grado de Gran Cruz.
Continúa su ministerio docente en el Seminario y no se retira de la institución hasta el año 2006. Esos últimos años de docencia marcan un cambio en su vida personal y familiar con el fallecimiento de su esposa Jannette y luego las nuevas nupcias con Doña Miryam, que lo convierten en miembro de una nueva familia. Con Doña Miryam se va a vivir en Guarne donde organiza una finca en casa de retiros, una casa ampliamente usada por muchos grupos cristianos en estos años. En estos últimos años disfruta también el gozo de ser abuelo.
Los muchos estudiantes que pasaron por sus clases recordarán con nostalgia sus expresiones favoritas como «incurvatus in se» y «conditio sine qua non»; y las frases de teólogos como Barth –»Dios es el totalmente Otro»– y de Juan McKay –»Aquel que es solamente presbiteriano es mal presbiteriano»–.
Los que tuvimos el inmenso privilegio de ser sus amigos y colegas lo recordamos por su humor, su tacto y diplomacia, su compromiso con el trabajo en equipo en la administración de la institución. Lo valoramos como un hombre con compromiso inquebrantable con la Iglesia de Cristo y un concepto alto de la dignidad del ministerio; un hombre con visión y con la capacidad de entusiasmarse con la visión de otros; un hombre dispuesto a servir al Señor en cada uno de los campos y de las oportunidades que se le abrieron; un hombre de lealtad e integridad.
Él mismo respondía a todos los elogios con el versículo del Salmo 115 que se cita arriba y con la frase de Pablo » Pero por la gracia de Dios soy lo que soy… pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.» (1 Cor. 15:10)
Gracias, Don Jaime, por acompañarnos todos estos años.
Gracias por dirigir esta institución por tantos años de bendición y crecimiento.
Gracias por la fidelidad a generaciones de estudiantes – dóciles y recalcitrantes.
Gracias por la lealtad a sus colegas – dóciles y recalcitrantes.
Gracias por el servicio a la Iglesia y a la nación.
Gracias por serle fiel al Señor y al llamado.
Gracias por ser jefe, profe, colega, amigo y hermano en el Señor.
Gracias
Dr. Theo Donner
(Rector 1994 – 2002)
Profesor FUSBC
