Dice el necio en su corazón: No hay Dios.
Salmo 14:1 y Salmo 53:1
Es curioso que este pasaje y los versículos siguientes se encuentran dos veces en el Libro de los Salmos. La Palabra de Dios hace énfasis en la razón por la cual hay todo tipo de actuaciones que van en contra de los principios de Dios.
Históricamente, la ciencia moderna se creó en el marco epistemológico de la Reforma protestante del siglo XVI. La fe en la Palabra de Dios, en los principios allí enseñados, en las estructuras de pensamiento que generó llevaron a que los intelectuales cristianos de la época empezaran a hallar o desarrollaran nuevas formas de acercamiento a la naturaleza, o mas bien, a la creación.
Todas las nuevas aproximaciones generaron nuevas ciencias en pocos años, no sin antes tener la oposición férrea y sanguinaria de la iglesia católica del momento y de alguno que otro opositor oportunista. Sin embargo, en este campo la verdad también floreció y generó sus frutos. Muchos de los cuales aún nos alimentan. Pero los necios no se quedaron quietos por mucho tiempo y observando la cosecha tan rica, tomaron frutos y no le dieron crédito al dueño del campo, ni a la semilla, sólo a los obreros. Estos necios empezaron a inventar ideas y teorías donde -decían- no era necesario el creador.
Los necios crearon el falso dilema fe – razón. Redefinieron términos, crearon conceptos, y sin importar su coherencia, ni las raíces históricas, y le dieron publicidad a estas corrientes ideológicas. Por ejemplo: en realidad es sencillo resolver el dilema fe-razón: lo contrario de la fe es la incredulidad y lo contrario de la razón es la irracionalidad. No hay contradicción, son dos categorías distintas, pero integradas en la nous del científico. Sin embargo, para muchos que han estudiado siguiendo las teorías de los necios, lo contrario de la fe es la razón.

Silogismo Fe y Razón. Fuente: Autor
En realidad, nunca hubo contradicción entre la ciencia verdadera y la religión verdadera. En ambos casos se usa la razón y la fe sin ningún tipo de rivalidad. Pero, ese es el juego de los necios: confunde y reinaras. Incluso muchos creyentes creen las ideas de los necios.
Tal es la razón histórica, por la cual donde reinan los necios y sus ideas no hay desarrollo de nuevas ciencias. Su ceguera espiritual no les permite ver las cosas que hay en la creación, porque no quieren ver al creador y sus ideas.
F.Y. Bernal