Apuntes sobre la Trinidad

Lo primero, es decir que la palabra «Trinidad» no aparece en la Biblia. Pero eso no es un problema, porque sólo es una palabra que resume una doctrina que enseña la Biblia. Lo importante es que la doctrina tenga fundamento en la Palabra de Dios.

También hay que decir que es una doctrina que ha sido atacada desde que Jesucristo empezó a predicar que Él era el Hijo de Dios (haciéndose igual a Dios)… y aún ahora existen herejías, que han sido condenadas por la iglesia cristiana desde el siglo IV, que todavía enseñan contra la doctrina de la trinidad.

En el Antiguo Testamento existen vestigios, versículos que apuntan a esa verdad en forma incipiente:

Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

Génesis 1:26

 Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero.

Génesis 11:7

 Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.

Salmo 33:6

El Salmo 33 es un salmo mesiánico, profetiza sobre el Mesías. Y es muy revelador que en el versículo 6 aparezcan las tres palabras claves que resalté en negrita. Cuando los judíos hicieron la traducción del hebreo al griego en la Septuaginta, usaron palabras griegas que sirvieron de base para hablar de la tres personas de la trinidad en el Nuevo Testamento. En griego, se usó la palabra logos para «palabra», Kurios para Jehová (no traducían el nombre de Dios) y pneuma para aliento.  Recordemos que en el Nuevo Testamento, Jesucristo es el Logos, Dios es Kurios (Señor) y el pneuma de Dios es el Espíritu Santo

 Acercaos a mí, oíd esto: desde el principio no hablé en secreto; desde que eso se hizo, allí estaba yo; y ahora me envió Jehová el Señor, y su Espíritu.

Isaías 48:16

El Espíritu de Jehová el Señor está sobre , porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel.

Isaías 61:1

 Yo, la sabiduría,… Jehová me poseía en el principio, Ya de antiguo, antes de sus obras. Eternamente tuve el principado, desde el principio, Antes de la tierra… Con él estaba yo ordenándolo todo,

Proverbios 8:12-31

De manera más clara, la gran revelación de la Trinidad se dio en el momento en que ocurrió el Bautismo de Jesús. Juan el bautista dio testimonio de ese hecho a todos y su testimonio es verdadero y reconocido por todos los autores bíblicos.

 Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.

Mateo 3:16-17. También en Marcos 1.9-11; Lucas 3.21-22; Juan 1:29-34

Los judíos discípulos de Jesucristo sólo le daban reconocimiento divino al Altísimo. Que ellos asignaran títulos divinos a Jesucristo y al Espíritu Santo y lo escribieran en los evangelios y las epístolas, es un testimonio de su convicción al respecto. Es notorio especialmente en Pablo, que fue un fariseo muy preparado y celoso de la doctrina judía. Ellos reconocieron en sus escritos que Jesucristo y el Espíritu Santo estaban en igualdad de estatus que Dios el Padre y que recibían una misma adoración y gloria.

Algunos versículos del Nuevo Testamento donde se refleja esta verdad, la existencia y la gloria de las tres personas:

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;

Mateo 28:19

 La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

2 Corintios 13:14

 Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo.

1 Corintios 12:4-6

Teniendo en cuenta todos estos testimonios y la shemá judía…

Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.” Deuteronomio 6:4

…la iglesia cristiana universal enseñó la doctrina de la trinidad encontrada en la Biblia. Los ataques heréticos obligaron a consolidar formalmente la doctrina, lo cual fue hecho en diversos concilios eclesiásticos. Fruto de esa labor se construyeron dos documentos que resumen de manera muy clara lo que es la doctrina de la Trinidad: uno es el ‘credo niceno-constantinopolitano del siglo IV, y el otro es elcredo de Atanasio del siglo V. Los credos hechos en los primeros cinco siglos del cristianismo contienen doctrinas bíblicas que los protestantes sostenemos, en especial, la doctrina de la Trinidad.

Debo aclarar que en esos escritos aparece la palabra “católica”, porque en ese entonces, la iglesia cristiana era una sola y se consideraba católica, es decir, “universal”. Dicha palabra no tenía la connotación que se le dio después, aplicando el término exclusivamente a la iglesia de Roma.

Para redondear, podemos expresar de manera corta la doctrina de la Trinidad usando la siguiente afirmación:

“Dios es uno en esencia y tres personas distintas”

Decir que es uno en esencia es decir lo mismo que dice la shemá judía, no hay otro como Dios, sólo hay un ser que es Dios, un solo ser con la esencia (sustancia) de Dios. Pero también es cierto, de acuerdo a la Biblia, que ese ser se ha dado a conocer como Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Como dice el ‘credo de Atanasio‘: la fe universal es que veneremos a un solo Dios en la Trinidad, y a la Trinidad en la unidad; sin confundir las personas ni separar las sustancias. Porque una es la persona del Padre, otra la del Hijo y otra la del Espíritu Santo; pero el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo tienen una sola divinidad, gloria igual y coeterna majestad…

Que Dios nos guíe a creer en su Palabra y nos afirme en esta verdad.

F.Y. Bernal

Nota aclaratoria sobre 1 de Juan 5:6-8:

Sé que muchos hermanos usan el pasaje de 1 Juan 5:6-8 de la Biblia versión Reina Valera 1960, que dice:

 Este es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre; no mediante agua solamente, sino mediante agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio; porque el Espíritu es la verdad. Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan.

1 Juan 5:6-8 (RVR 1960)

Sin embargo, hay que aclarar que cuando Casiodoro de Reina hizo la traducción al español, en 1569, usó como base el Textus Receptus, que era el documento en griego del Nuevo Testamento que editó Erasmo de Roterdam y que se imprimió en 1516. Para esa fecha los documentos más antiguos que usó Erasmo para su edición eran del siglo X, por lo que no tuvo en cuenta documentos o manuscritos que se han descubierto en los últimos siglos y que son más antiguos.

En los manuscritos más antiguos no aparece la parte escrita en rojo del pasaje de 1 Juan 5:6-8 que aparece en la versión Reina Valera. Eso no afecta en ningún sentido la doctrina de la Trinidad, pero es importante resaltar este punto para que no cometamos el error de usar este pasaje para justificar la doctrina. En la Biblia Nueva Versión Internacional (NVI) que es una traducción literal del texto griego actualizado, el pasaje quedó así:

 Este es el que vino mediante agua y sangre, Jesucristo; no solo mediante agua, sino mediante agua y sangre. El Espíritu es quien da testimonio de esto, porque el Espíritu es la verdad. Tres son los que dan testimonio, y los tres están de acuerdo: el Espíritu, el agua y la sangre.

1 Juan 5:6-8 NVI


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