Hoy festejamos el domingo de Ramos, la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. Sin embargo, el tema de hoy está relacionado con lo que logró Jesucristo para sus hermanos y hermanas en la cruz del calvario y que puede servir de guía para los que necesiten el consuelo y la dirección de Dios en estos momentos. No quiero darte el pescado, quiero enseñarte a pescar. Es mi deseo que TU aprendas a buscar a Dios… no necesitas intermediarios… leamos…
Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
Hechos 2:21 (RVR1960)
porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
Romanos 10:13 (RVR1960)
Es notorio que los apóstoles Lucas (recordando en su libro un sermón del apóstol Pedro) y Pablo citan el mismo pasaje del Antiguo Testamento, Joel 2:32. Lo mostraré en dos versiones:
Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sión y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado.
Joel 2:32 (RVR1960)
Y todo el que invoque el nombre del Señor escapará con vida, porque en el monte Sión y en Jerusalén habrá escapatoria, como lo ha dicho el Señor. Y entre los sobrevivientes estarán los llamados del Señor.
Joel 2:32 (NVI)
Este pasaje es mesiánico y habla de lo que iba a acontecer en los últimos días, con la llegada del Mesías. De ahí su importancia. Hoy nos enfocaremos en el uso que le da Pablo en el contexto de Romanos 10:13. Para entenderlo mejor dividiré el versículo 13 en tres partes: «Todo aquel», «que invocare el nombre del Señor» y «sera salvo».
Todo aquel
Es decir, cualquiera, cualquier persona, cualquier ser humano que lo necesite puede invocar al Señor.
No importa tu procedencia, no importa tu origen, no importa tu nacionalidad (Pablo en la Epístola a los Romanos le habla a Judíos y a Gentiles), no importa tus pecados pasados, no importa donde estés, no importa lo que hayas hecho o dejado de hacer, no importa si eres rico o pobre, no importa si eres hombre o mujer, fuerte o débil, rey o siervo, soldado o general, jefe u obrero, esclavo o libre, no importa si estudiaste o si no has estudiado, no importa si hablas bien o no sabes hablar, no importa…
DIOS RECIBE A TODO AQUEL QUE QUIERA IR A ÉL
DIOS TIENE LOS BRAZOS ABIERTOS A TODO AQUEL QUE QUIERA BUSCARLO
DIOS RECIBE AL QUE LO BUSCA VERDADERAMENTE, DE CORAZÓN
No importa quién seas.
Pues tú, Señor, eres bueno y perdonador, abundante en misericordia para con todos los que te invocan.
Salmos 86:5 (RVR1960)
Dios escucha a los que le invocan porque Él es muy bueno y además perdonador, abundante en misericordia. Búscalo, así como el bebé con hambre busca el seno de su madre. Búscalo, así como el ciervo o el ganado busca el agua.
Que invocare el nombre de Señor
Invocar es una palabra fuerte y en este contexto significa apelar, llamar a Dios por ayuda, pero no de cualquier manera. Es casi la situación del niño que se cae y se raspa y lo primero que hace es llorar y gritar “mamiiii” es esa actitud de clamar a Dios con el corazón, con el alma, pero también con todas nuestras fuerzas, no es algo que podamos ocultar, por eso algunos autores dicen que el que invoca es imposible que lo haga sólo mentalmente. Es algo que no se puede contener e incluso se expresa verbalmente. Ana la mamá de Samuel, invocó a Dios en el templo por el dolor de no tener hijos y de ser humillada por eso (1 Samuel 1:12-28).
Otro aspecto de invocar es lo que Pablo hizo cuando apeló al Cesar. En Hechos 25 se dice que lo iban a llevar para que fuese juzgado por los judíos, y teniendo en cuenta lo hubieran matado enseguida. Pablo apeló al Cesar para poder defenderse ante el emperador. La palabra “apelar” en griego es la misma que se traduce como “invocar” en Romanos 10:13. Lo que Pablo buscaba era reclamar su derecho a ser juzgado por las leyes romanas porque él era ciudadano romano y nadie le podía negar ese derecho. Como hijos de Dios, tenemos el derecho a invocar a Dios por su auxilio, en virtud de la relación de Pacto que Él mismo estableció con nosotros a través de su hijo Jesucristo. Si de verdad confías en Dios y en sus promesas, invócalo, para que te libre. Él cumple sus promesas.
Invocar a Dios, es un acto que refleja la profundidad de nuestra confianza en Él. Él mismo lo enseña, a través de los Salmos:
E invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás.
Salmos 50:15 (RVR1960)
¡Hermoso este pasaje! sencillo y contundente: En el día de la angustia busca a Dios, él te librará y por ello debes honrarle.
¿No tienen conocimiento todos los que hacen iniquidad,
Que devoran a mi pueblo como si comiesen pan,
Y a Dios no invocan?
Salmos 53:4 (RVR1960)
Según este versículo, hay tres características de los que no conocen o no tienen una relación verdadera con Dios: hacen iniquidad, atacan al pueblo de Dios y, por último, no invocan a Dios. ¡Clarísimo!
Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador,
Y grande en misericordia para con todos los que te invocan.
Salmos 86:5 (RVR1960)
Me invocará, y yo le responderé;
Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré.
Salmos 91:15 (RVR1960)
Mis amados hermanos:
· Si usted se siente sólo/a, invoque a Jehová,
· Si se siente triste, invoque a Jehová
· Si se siente temeroso/a, invoque a Jehová
· Si se siente enfermo/a, invoque a Jehová
· Si se siente asustado/a, invoque a Jehová
· Si se siente desorientado/a, invoque a Jehová
· Si se siente perdido/a, invoque a Jehová
· Si se siente paralizado/a, invoque a Jehová
· Si se siente frustrado/a, invoque a Jehová
· Si se siente desanimado/a, invoque a Jehová
· Si tiene incertidumbre por el futuro, invoque a Jehová
Invoquen a Dios como un niño clama por su Padre o por su madre, porque Dios será ese padre y esa madre si ustedes lo buscan con desesperación y con el corazón. Sólo Él puede sacarlos del hueco y traerlos a la luz de verdad, del sentido, y de la vida. Sólo Dios tiene el poder para hacerlo.
Para los que tienen una relación con Dios, invóquenlo y Él cumplirá su promesa de liberación de la opresión y del dolor y llenará sus corazones de paz y serán sanados y salvados
Para los que no conocen al Señor, es su oportunidad… para invocarlo y entrar en esa relación especial con Dios a través de Jesucristo…
Si miramos el contexto del pasaje de Romanos 10 que leímos, se encuentra la clave:
…que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.
Romanos 10:9-11 (RVR 1960)
Dios quiere que tú seas sanado de las dolencias de tu alma en primer lugar. Si crees que Jesucristo pagó por tus pecados en la cruz del calvario y que Dios aceptó esa paga por TUS pecados, serás llamado hijo de Dios. Juan 1:12 dice: Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en su nombre,
Miren, Dios es tan bueno que así no hayas tenido una relación con Él, si lo invocas Él puede ayudarte. Recuerdo cuando a mi madre le tocó trabajar para completar el dinero que recibíamos de mi padre, porque no alcanzaba para terminar el mes. Mi mamá se debatía entre la modistería (costura) y la enfermería y, clamó a Dios por ayuda y Dios le confirmó de varias maneras que debía seguir la enfermería. Y mi mamá no era nacida de nuevo.
Pero la idea no es que recibas la ayuda de Dios sólo en el momento de necesidad, sino que TU continúes en una relación personal con Dios y puedas conocer lo que significa vivir la vida eterna desde ahora, no hay que esperar morirse para vivirla…
Hay gente que busca a Dios sólo en el momento de necesidad, no seas de los tales, interesados sólo en recibir lo bueno de Dios, para sus propósitos egoístas. Mira que, si invocas a Dios, Él espera que seas agradecido
E invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás.
Salmos 50:15 (RVR1960)
Debes honrar a Dios, es decir, reconocer que Él fue el que te libró, te ayudó, te protegió en el momento de necesidad, y debes dar testimonio de eso, y debes alabarlo. Y así como fuiste librado debes ayudar al que puedas, si de verdad estas agradecido con Dios…y si en «verdad verdadera» (hebraísmo) estas agradecido, cambiaras tu vida para hacer lo que le agrada a Él…
Y si invocáis como Padre a aquel que imparcialmente juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor durante el tiempo de vuestra peregrinación;
1 Pedro 1:17(RVR1960)
Antes de terminar este punto, debo aclarar que invocar el nombre del Señor es invocar a Dios, no se refiere a pronunciar algún nombre secreto, que sólo los iniciados conocen, como dirían los esotéricos, o decir “Jehová”, como dirían los Testigos de Jehová, es sencillamente clamar al Dios Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Será salvo
Esta expresión viene del vocablo griego σῴζω (sózo) que significa al mismo tiempo salvar y sanar, lo que quiere decir que Dios te alejará de los peligros y te dará seguridad y bienestar, si lo invocas, si lo buscas con absoluta confianza.
Dios nos ha advertido que el mayor peligro para los seres humanos es morir en pecado y lejos de Él, lo cual es un verdadero infierno. Su provisión para librarnos de esta situación es invocarlo confiando en Jesucristo como Señor y Salvador.
Si algún peligro lograra alcanzarnos será porque Dios consideró que era necesario para sus propósitos buenos y eternos, e incluso, en medio de esa situación, entenderemos porque somos salvos.
Invoquemos a nuestro Dios con confianza y con certidumbre, y Él nos dará lo que realmente necesitemos.
Amén
F.Y. Bernal