No responda tan rápido, tal vez usted fue sumergido en agua, o fue bautizado cuando niño, o tal vez fue bautizado por aspersión. Pero le pregunta no es si usted realizó la ceremonia del Bautismo, en cualquiera de sus presentaciones eclesiásticas, sino, si usted realmente participa de la vida que representa el bautismo por agua hecho en usted.
Para entender esta pregunta repasemos una porción del pasaje de Juan 1:33, “Aquel sobre quien veas al Espíritu descender y posarse sobre El, éste es el que bautiza en el Espíritu Santo” hermanos, según este pasaje ¿quién es el que bautiza en el Espíritu Santo? Jesucristo, Jesús el Mesías. El da el Espíritu Santo junto con el Padre (Juan 14:26).
Cuando Pedro predicó a Cornelio y a su familia, que no era judía, se sorprendió porque los gentiles también fueron bendecidos con el Espíritu Santo, e hizo la pregunta que aparece en Hechos 10:47 “Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros?”
El bautismo por agua que se da a los adultos, es un testimonio público de que esas personas tienen la fe que produce el Espíritu Santo en sus corazones (Ezequiel 36:26-28, 2 Corintios 4:13), es un testimonio público de que sus corazones son ahora de carne y entienden la ley de Dios porque la tienen en sus corazones y se arrepienten de desobedecerla (Ezequiel 36:26-28), reconocen su vida de pecado y deciden caminar por los caminos de Dios. Es un testimonio de que han recibido el bautismo del Espíritu Santo (Tito 3:5) que da Jesucristo (Juan 1:33). Es un testimonio externo del cambio interno hecho por Dios mismo en el corazón del creyente que se bautiza.
Pero aún hay mas sobre el significado del Bautismo: Así como la circuncisión fue sello de la justicia por la fe de Abraham (Romanos 4:11), así el bautismo en agua es el signo y sello de la participación de los creyentes (verdaderos creyentes o discípulos) en el Nuevo Pacto (Mateo 28:19-20) y refleja el hecho de que han sido sellados con el Espíritu Santo de la promesa (Efesios 1:13), significa la circuncisión hecha no a mano por Cristo en los corazones de los creyentes (Colosenses 2:11-12), la pureza fruto de esta obra de Cristo (1 Corintios 6:11) y el hecho de que hacemos parte del cuerpo de Cristo (1 Corintios 12:13).
Romanos 6:3 amplia las consecuencias del que verdaderamente ha sido bautizado en Cristo: «¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?», otra forma de decirlo es, si hemos recibido el Espíritu Santo, somos hechos participes de la muerte de Cristo, por lo que hemos muerto a la esclavitud del pecado y hemos renacido para la vida en Cristo Jesús. Por eso, los que hemos sido bautizados en Cristo, no estamos sujetos al gobierno del pecado o no somos esclavos del pecado. Al ser bautizados por Cristo, hacemos parte de su cuerpo y si somos parte del cuerpo de Cristo, no nos puede gobernar el pecado. Si usted cree que es esclavo del pecado, es mentira, no lo es. Si usted es creyente y ha estado pecando porque cree que no puede dejar de hacerlo, es mentira, créale a Dios y aprópiese de esta verdad con fe y oración: el pecado no tiene poder sobre usted porque usted le pertenece a Cristo. El gobierno del pecado sobre usted murió, porque usted es miembro del cuerpo de Cristo. Como pueden ver este versículo habla sobre las implicaciones espirituales de haber sido bautizados en Cristo y no del procedimiento para bautizar a las personas.
¿Existe distinción en los que han sido bautizados por Cristo? ¿Existe algún creyente que no este en el cuerpo de Cristo? ¿Existe algún creyente que haya recibido un espíritu diferente al Espíritu Santo? NO rotundo! 1 Corintios 12:13 dice: “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.” Todos los que hemos creído en Jesús como Mesías, como Señor y Salvador, hemos sido bautizados en el mismo cuerpo: el de Cristo; y por el mismo Espíritu: El Espíritu Santo. Al ser bautizados por el Espíritu, este nos lleva a ser parte del cuerpo de Cristo, sin distinción de raza o de estrato social, sin excepción alguna, por eso dice “todos”. Lo diré otra vez: Si todos hemos recibido el mismo Espíritu Santo entonces todos hemos sido bautizados en Cristo y hacemos parte de su glorioso cuerpo, no importa de donde provengamos.
Algunos creen que sólo por participar de la ceremonia del bautismo, están recibiendo una unción especial o que la ceremonia tiene algo mágico y que al bautizarse se convierten en creyentes. Es al revés, si eres creyente te bautizas, dando testimonio de esa fe, que es evidente a través del cambio de vida del creyente, hacia una vida de santidad. Pero hay que resaltar que es una vida de santidad, que nace del corazón del creyente, que es un deseo interno y no es una imposición externa religiosa, tal como lo hacían los fariseos de la época de Jesucristo.
Otro pasaje similar es Gálatas 3:27 “porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.”. No se refiere a la ceremonia del bautismo, se refiere al nuevo nacimiento.
Mis hermanos la pregunta que hice en el titulo, está enfocada a que identifiquemos si hemos sido bautizados por Cristo, o dicho en otras palabras, si han experimentado la vida que da Cristo o han nacido de nuevo. Es lo mismo. Esta nueva vida tiene las manifestaciones que habla Ezequiel 36:26-28. Si te bautizas en agua con la fe de Cristo, esa ceremonia es un medio de gracia, un medio por el cual Dios fortalece tu fe y te bendice por dar testimonio publico de a quien le perteneces ahora. Pero si conscientemente participas de la ceremonia sin haber sido bautizado por Cristo, estas diciendo algo que no es verdad y Dios no se agrada de eso.
Si usted ha tenido la fe suficiente para creer que Jesucristo es su Señor y Salvador y lo ha confesado con su boca, y el Espíritu Santo le ha dado testimonio a su espíritu (Romanos 8:16) entonces usted ha nacido de nuevo y ha sido bautizado en el Espíritu Santo por Cristo Jesús y ese Espíritu es el sello de que participa de la promesa de la vida eterna. Y si esto es así, entonces, crea en lo Dios dice, el pecado no lo puede dominar a usted, si el pecado lo está dominando en algún área de su vida es porque usted no le está creyendo a Dios y le está creyendo al pecado.
Ore fervorosamente aplicando estas verdades en su vida:
- He sido bautizado en Cristo, entonces hago parte del cuerpo de Cristo.
- He sido bautizado en Cristo, entonces de Cristo estoy revestido
- He sido bautizado en Cristo, entonces he resucitado con él para vida eterna.
- He sido bautizado en Cristo, entonces el pecado no me domina,
- He sido bautizado en Cristo, entonces puedo andar en vida nueva.
Que Dios se glorifique a través de nuestras vidas reflejando el amor de Dios y de su hijo Jesucristo.
Amén